Cementerio de Londres
Era por la tarde, cerca de las 9 de la noche. Sonaba una canción
de despedida, muchas personas vestidas de negro, se encontraba un militar muy
bien vestido con su uniforme, delante de la tumba con la mirada mas haya. Ese
Soldado era Christopher. Cogió una de las banderas de Inglaterra para entregársela
a un mujer con su hija pequeña, era la esposa de uno de sus compañeros
fallecidos. El se ofreció a entregarle la bandera a las familias de sus
compañeros porque se sentía culpable de sus muertes. Ya entrego las demás
banderas al resto de las familias en otros países y solo quedaban dos banderas.
La ultima se la entrego a un niño, haciendo muchísima fuerza para no llorar. Al
cabo del tiempo todos se fueron a sus casas pero el se quedo con la mirada
perdida hacia la tumba. Deseaba venganza, necesitaba encontrar al asesino de
sus compañeros, necesitaba respuestas.
- Christopher soy yo…- oyó la voz de una mujer mayor – tengo los datos que me pediste… siento dártelos aquí pero era imposible dar contigo
- Muchas gracias Laura – seguía con la mirada perdida
- Christopher… lo harás solo verdad?... – se le notaba preocupada – esto es delito lo sabes?... te conozco Christopher…
- No me importa Laura… - se volvió hacia ella – esto no quedara asin? Necesito respuestas… Adiós Laura
Laura era una capitana de la organización militar secreta a
la que pertenecía Christopher. Era una organización para misiones secretas y
paranormales. Ella era la encargada de hacer las misiones y de buscar
información para los soldados y ella se lo dio a su amigo. Porque sabe lo
doloroso que es para el perder a sus únicos amigos.
Christopher volvió a su coche sin decir palabras y se
marcho, Laura se quedo a rezar por los fallecidos y por su amigo que va a hacer
una locura, ella sabia que el no podía dejar que sus compañeros murieran por
nada…
Acercándose al club divinos, Xiovy y su madre se dirigían en
limusina hacia su club. Y también la próxima casa de Xiovy. Ella iba sentada al
lado de su madre en la limusina. Un coche grande plateado y el chofer era algo
particular, su madre decía que era un siervo suyo. Su madre Myra iba vestida
con un traje de empresaria para que todos supieran que era la dueña del club, y
Xiovy iba vestido con un precioso traje celeste.
- No estoy cómoda hija…- su madre dijo molesta
- Ya te acostumbraras, tranquila – su hija estaba muy conforme con la ropa
- No te molesta?... es que me aprieta, nuestros atuendos son mas cómodos
- Ya mama pero se notara que con ellos no somos de por aquí
- Que extraños se han vueltos los humanos…- no se convence – mira hija ya hemos llegado!!
- TOMAAA!! AL FIN HEMOS LLEGADO!! – grito contenta
El club era un edificio de 4 plantas, con un cartel que ponía
en grande club Divinos, y era bastante lujoso. El chofer les abrió la puerta de
la limusina y la peque familia salio de la limusina. Su madre tenia poca
estabilidad con los tacones y al caminar casi se cayó.
- No estoy acostumbra no!! No me acostumbrare, nunca he llevado calzado – su madre seguía quejándose y su hija la aguanto antes de que se cayera y la ayudo a caminar
- No dices que las Diosas somos perfectas y que somos mejores que los humanos, pues tu ahora mismo estas siendo inferior, ya que no eres capaz de dominar unos simples tacones… - la hija aprovechaba para agobiar a su mami
- JA Ja Ja… muy graciosa – se cogió del brazo de su hija para que la ayudara a entrar – bastante hago por ti, vamos te encantara como es…. Y su habitación es especial cielo
- De verdad crees que haces mucho por mi? Claro bueno voy a dejar el tema para no volver a pelear… - provocaba a su madre
- Perdón? Ni te imaginas cuanto, acaso ves que me gusta estar aquí con carros mágicos y vestimenta apretada? me la estas devolviendo por la pelea no?... – respondió indignada
- Puede quien sabe? No tengo la misma malicia que tu o puede que tenga mas, quien sabe?
- Uuuuff rencorosa, haber como te desenvuelves con los mortales en la universidad lista
Entraron en el club y vio una enorme sala llenas de
sillones, zonas de juego, de bailes, era un bar enorme y se dirigían al
ascensor, en mientras seguían hablando.
- Si seguramente, me desenvuelvo mucho mejor que tu
- Ya lo veremos, después, no le vengas a tu mama llorando
- Nunca te e venido llorando, al contrario has venido tu a mi o te tengo que recordar la ultima vez?
- Si que estas rencorosa…
Entraron en el ascensor y se miraron en el espejo
- Creo que me sienta mejor la ropa mortal… - dijo su madre mirando a su hija con una sonrisa
- Ves como te sienta bien!! Eres muy negativa mujer – sonrió a su madre
- Si y mejor que a ti… algo positivo tendrá… aunque no existe nada que no me quede mal cielo
- Buenos mama tampoco te creas que eres una jovencita, es verdad que te sienta bien la ropa, ya que es propia de tu edad, normal que no te veas rara – contraatacó
- Me llamas vieja? Jajajaja tanto se te a metido en la cabeza el mundo mortal? Creo que si te vas a llevar bien con ellos - su madre empezó a reírse
- Si por lo menos no iré tan desorientada como una que yo se me…- su hija la fulminaba con la mirada
- Yo?!? No jaja yo me quedare aquí, eres tu la que te iras sola por la ciudad – su madre seguía riéndose – soy una buena madre
Salieron del ascensor en la última planta, y siguieron
caminando por el edificio hacia la habitación de su hija.
- Tu?!?! Buena madre? Jaaa!!
- Por supuesto que si cielo, tanto que te tendré vigilada… - la madre miro a la hija aun sonriendo
- Mierda esto será igual que el castillo pero en la Tierra… - se indigno
- No será igual, tienes mas libertad, ahora en lugar de jugar con tus animalitos de las nieves podrás jugar con las humanos
- Mama los humanos no son animales, que dijimos de tratar mejor a los humanos? – su hija se ponía seria
- Tranquila no hemos venido para una pelea, sabes que no pienso igual que tu, y te equivocas… trato mejor a los humanos – su madre le sonrió – porque les e pagado algo llamado dólares y permito que esos humanos tengan contacto con mi hija – llegaron a su habitación…
Era el mismo cuarto de el castillo pero con un ambiente
diferente y tenia aparatos electrónicos, como un ordenador en el escritorio. Su
hija se quedo sin palabras.
- Creo que no soy una madre tan terrible no cielo? Este es tu cuarto, se que tu cuarto es tu santuario y te e echo una replica… te gusta? – miro a su hija aun sin palabras
- Oooohh!! Mama me encanta!! – su hija entro enseguida en la habitación, su madre seguía apoyada en la puerta
- Me alegro mucho cielo – su madre le sonrió complacida – tienes un sorpresa en el escritorio, todos los mortales llevan una caja que habla, se llama S3 me parece, me dijeron que es lo mejor que tenían, yo llevo otro… - miro a su hija – quiero que estés cómoda aquí cariño…
- No puedo creerlo!! Tengo un Samsung galaxy 3 – su hija estaba encantada – Dios mama te adoro
- Si lo que sea eso… me voy a mi habitación, hoy pasaremos el día aquí – se iba a ir pero se volvió hacia su hija – espera… toma esto… - le lanzo unas llaves – es de un carro mágico, te llevara mañana a tu universidad, te espero en la cena de acuerdo cielo?
- Gracias mama, asin no tengo que andar – su hija se sentó y fue directa a los aparatos electrónicos
- De nada vaga, te espero abajo cariño
Su madre cerró la puerta. Y la joven se quedo tirada en su
cama probando el móvil que le compro su madre, y pensó… “creo que me va a
gustar mi regalo” y se tiro en la cama muy feliz.
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